El Riesgo en los CFDs

Muchas veces hablamos en esta página de las grandes ventajas de los Contratos por Diferencia o CFDs, pero hay que dejar claro que no es un instrumento al alcance de todos los públicos. Si no eres capaz de entender los riesgos que entrañan los CFDs no es conveniente que los uses, pero para eso estamos aquí, porque con unas pocas nociones teóricas, podemos “domesticar” este tipo de riesgos y ponerlos a trabajar a nuestro favor.

Ventajas y riesgos de los CFDs

En primer lugar, hay que entender que los CFDs son una forma de operar en mercados financieros que está dotada de una gran flexibilidad y que necesita, para no provocarnos pérdidas inasumibles, una adecuada gestión del riesgo.

La necesidad del control de riesgo se basa en el concepto de apalancamiento. Cuando decimos que se trata de un producto apalancado queremos decir que para realizar una operación sólo necesitamos depositar una pequeña fracción del valor total, sin embargo, operaremos por el valor total y cualquier pérdida que suponga una cantidad mayor que el depósito inicial habrá que abonarla con posterioridad.

Se entiende fácil con un ejemplo: Si para una operación de 100.000 euros ingresamos un 1{cceb6bee8b265814ab26bc5fbca531e1f76ed839002e0a2dfdcd5bbd14b600d6}, es decir 1.000 euros, cualquier pérdida superior a esa cantidad habrá que abonarla también. En este mismo ejemplo, si vendemos por 98.000 euros habremos perdido 2.000, por lo que debemos añadir una cantidad extra de mil euros para cubrir las pérdidas. En casos dramáticos, que no deberían ser lo habitual, ni siquiera una remota excepción, estas pérdidas pueden ser de una cuantía considerable, que incluso se acerque a la cantidad total de la operación (los 100.000 euros de nuestro ejemplo). En la próxima entrada hablaremos de la gestión del riesgo a través de los límites, de los stops, del conocimiento del mercado y del tipo deposiciones existentes.

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