CFDs para el mercado de divisas

El mercado de divisas se agita y, tras dos años de relativa calma, las nuevas políticas económicas japonesas disparan la volatilidad y ponen en jaque al resto de bancos centrales, que tienen que rehacer previsiones y rediseñar políticas monetarias. Por el camino, la moneda única, que ve una reducción del riesgo en la zona euro, sale más reforzada que nunca. Mientras, la libra esterlina, beneficiada principal de la crisis de deuda, comienza una caída continuada.

Operar con CFDs en divisas

La volatilidad en el mercado de dividas, como agua de río revuelto, permite a los inversores más arriesgados abrir nuevos frentes de rentabilidad, siempre y cuando prueben su resistencia al riesgo y una mínima cualificación en el sector. Siendo el mercado de divisas uno de los más importantes, tanto en magnitud como en liquidez y con operaciones ininterrumpidas las 24 horas del día, exige estrategias de inversión muy particulares y aquí es donde puede ser muy interesante el uso de CFDs.

El coste de las transacciones en el mercado de divisas es muy bajo, pero no se comporta de la misma forma que otros mercados, ya que los precios de las divisas siempre van una en relación a otra. Entre las aproximaciones recomendadas por los expertos, como Pionner, XTB o Saxo Bank, están los fondos de inversión y los Contratos por diferencia o CFDs. Mediante este sistema se puede sacar beneficio de la fluctuación del precio del activo deseado sin necesidad de tenerlo. La apuesta por la caída del euro depende, en la actualidad, de lo que haga la Fed para impedir el fortalecimiento del dólar, algo que perjudicaría a las exportaciones americanas. En este contexto, se abren dos escenarios:

  • Si la Fed interviene el euro-dólar se mantiene estable.
  • Si no interviene, el euro cotiza de forma natural en torno a unos 1,15 o 1,20 dólares en los próximos doce meses.

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